6 C
Cuernavaca, MX
Domingo, noviembre 19, 2017
Inicio Opinión Apuntes del ornitorrinco

Apuntes del ornitorrinco

33

Hoy no hay artículo

Escribir un artículo, o bien la correspondiente entrega de una columna, que a la larga podrían redefinirse como una concatenación de artículos –aunque no en todos los casos– puede parecer una minucia, y lo es muchas de las veces, porque como escritor, como periodista, hay temas que se quedan a vivir en tu cabeza y no descansan hasta que les das su artículo, tal como hacen algunos personajes que no dejan de perturbarte hasta que les das su cuento, su novela, su poema.

Algunas otras veces, escribir un artículo es no ya difícil, sino que deviene en una tarea endiabladamente imposible. Aunque hay información el discurso no cuaja, aunque haya experiencia, las palabras no embonan y la realidad, omnipresente andamiaje de los artículos, se quiebra en el momento que le engarzas una oración tras otra, así de extraño.

¿Cuál es la causa? ¿Qué acontecimientos externos pueden trastocar las emociones, el intelecto y hasta el dominio del lenguaje como para obstaculizar, ralentizar o de plano impedir la correcta ejecución del trabajo literario periodístico que requiere un buen artículo? Si quieren que sea honesto, no tengo la menor idea, si bien tengo muchos posibles sospechosos.

Sobre el acto de escribir un artículo, Fernando Savater, escribió: “…cuanta más gente se empeña en escribir artículos o se empeña en prodigarlos, más claro es que el género no está al alcance del primer osado… ¡ni siquiera como lectura!”

Así que en aras de la sinceridad y habida cuenta de algunas turbulencias que por estos días hemos atravesado, la verdad es que no tengo cabeza para escribir un artículo. Ni acometer semejante tarea en la que interviene la selección de un tema, el debido acopio de información, el análisis de datos, la argumentación y la delicia anticipatoria de la contraargumentación en el ejercicio de oponerse al amable detractor, si tal cosa existe.

Mientras escribía el párrafo anterior por ejemplo, traté de dar con un buen tema y enlistar los puntos de mi búsqueda. pero no. Sigo seco, inmóvil y cariacontecido. No consigo atar dos frases. Estoy en esa enfermedad creativa que solemos llamar “sequía”.

A ver si ya… No, nada. Y tenía varios temas como la gratuita denostación de que se es víctima a veces, las burdas significaciones del vocablo “tolerancia”, los absurdos de un gobernador que colecciona faltas ortográficas en tweets, selfies con lo peor de los youtubers, estrellitas pop, e inaugura un magno centro cultural sin el concurso de los artistas e intelectuales de su tierra a los cuales teme y desconoce y se rodea del jet-set, tinterillos de a centavo y una buena cauda de gorilas rasurados hasta el cráneo.

Pero como unos temas no se me dan, y otros resultan infamantes hasta la pared de enfrente, francamente no puedo hilar ni dos frases, para beneplácito de los pocos enemigos que mis letras tienen. Algo que sí es de ley hacer, es agradecer a Jordi Prats, quien me ha permitido usar su obra para ilustrar esta columna y otros textos que iremos publicando en Eje Sur Morelos, y en La hormega, su revista cultural.

Me disculpo con mis lectores, esta vez por aquellas que los he dejado sin artículo dominical. Ya ven, ni idea tengo acerca de qué puedo escribir. Aunque esgrimir puedo como pretexto, al mismo Savater y su artículo La invención del artículo (Universidad Veracruzana, 1988) quien estima que la clave para ser aburrido es decirlo todo, frase que adjudica a Voltaire, así que me guardaré tres cosas en el bolsillo. Hasta la próxima.

Artículo anteriorContinuaran lluvias en Morelos durante el fin de semana
Artículo siguienteObras en calle Rayón en el centro de Cuernavaca
Juan Pablo Picazo (Cuernavaca, México, 1967) Periodista, poeta y narrador. Autor de las columnas Onirosofía, Noctívago, y El ornitorrinco publicadas en La hormega, blog literario y político, ha publicado los libros Palabras pendientes, (Sedesol/Gobierno del estado de Morelos, 1995) y Crónicas de la ciudad Tlahuica y otros cuentos (Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 2000). Su obra ha sido antologada por Margo Glantz en Flores de baria poesía en la Revista de la Universidad Nacional Autónoma de México; en Letras y andanzas (Perro Azul, Cuernavaca, 2005); en Las virtudes (Alforja, 2007), y La Calle: domicilio conocido (Ediciones Clandestino, 2010). Actualmente es director editorial de Eje Sur Morelos (www.ejesur.com.mx), una de las empresas del Centro de Comunicación Digital (Cecom).
%d bloggers like this: