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Sábado, enero 20, 2018
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Hay un después, de Alma Karla Sandoval, portada EJe Sur Noticias

Los viajeros de ojos afilados

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Yo lector*

¿Cuánta sombra brillará
antes de entender los días futuros?
Alma Karla Sandoval

 Los poetas somos viajeros confundidos, de tantas ciertisimas revelaciones recibidas se van agostando nuestros ojos de leche hasta que caen y salen unos nuevos, esféricos por costumbre, pero afilados hasta decir duele. Esos ojos que miran a trasmano, que nos llevan en vilo hasta lugares vedados para todos los demás, como el traspatio de lo que verdad llaman para que podamos ver cómo ha sido montada, y como nos engañan. Tal vez por eso tenemos la certeza de que

Escribimos mensajes,
miramos la luz filosa en cada nube,
pero anochece y confesamos
lo que nadie entenderá.

Y no, no podemos hacer nada contra esos ojos, succionan por instinto hasta mostrar la realidad exangüe, o las cruentas fantasías que nos cuentan la violencia cotidiana y sus secuaces, benditos por leyes y legisladores a modo, o tétricas linduras del mismo estilo, por eso a veces no queremos ser, o queremos ser otros que mutan irremediablemente, como Alma Karla escribe en este libro que presentamos hoy y que desnuda al lector en sintonía:

Queremos la fuga, un país distinto,
un cuerpo que deje de ser el que nos toma.

Los poetas somos viajeros mutantes, inconformes, nuestras visiones nos transforman, ora desgarrándonos, ora reconstruyéndonos con los fragmentos de los otros. Algunos dicen que es la maldición con la que burlones dioses nos han provisto de una videncia hirsuta que no cabe en palabras; otros alegan que no, que es un toque divino, un alumbramiento constante de descubrimientos cuyo fin es crear una conciencia universal que puedan los ciegos calzarse en esos ojos de leche que tienen para siempre.

Somos iguales que Tiresias, de su misma estirpe, a veces nos cruzamos con seres auténticos, aunque no sean videntes, otras veces, se nos atraviesan seres que usan hechizas gafas para ver como nosotros, y llevan látigos por dedos para obligar a las palabras a trabajos forzados al final inocuos, cenizos y sin eco… ¿Quieres seguir leyendo?

La hormega | Eje Sur Noticias | @Picazojp

 

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Juan Pablo Picazo (Cuernavaca, México, 1967) Periodista, poeta y narrador. Autor de las columnas Onirosofía, Noctívago, y El ornitorrinco publicadas en La hormega, blog literario y político, ha publicado los libros Palabras pendientes, (Sedesol/Gobierno del estado de Morelos, 1995) y Crónicas de la ciudad Tlahuica y otros cuentos (Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 2000). Su obra ha sido antologada por Margo Glantz en Flores de baria poesía en la Revista de la Universidad Nacional Autónoma de México; en Letras y andanzas (Perro Azul, Cuernavaca, 2005); en Las virtudes (Alforja, 2007), y La Calle: domicilio conocido (Ediciones Clandestino, 2010). Actualmente es director editorial de Eje Sur Morelos (www.ejesur.com.mx), una de las empresas del Centro de Comunicación Digital (Cecom).
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